Diccionario Bíblico
ZABULÓN, Tribu de
Letra Z
Tribu constituida por los descendientes de > Zabulón. Se dividió en tres familias tribales, conforme a los tres hijos de Zabulón (Nm. 26:26, 27).
Juega un papel importante en la historia temprana de Israel. Aunque la primera generación fue poco numerosa, esta tribu ocupa el cuarto lugar entre las doce. En el censo de las tribus realizado en el desierto del Sinaí, durante el segundo año del Éxodo, la tribu de Zabulón tenía 57.400 hombres listos para la guerra (Nm. 1:31). Este ejército, bajo el mando de > Eliab, hijo de Helón, acampó con Judá e Isacar, al este del Tabernáculo, y con ellos formaron la vanguardia de la línea de marcha (Nm. 2:3–9). Entre los espías enviados por Moisés para reconocer la tierra de Canaán, > Gadiel, el hijo de Sodi representó a Zabulón (Nm. 13:11). En el segundo censo hecho en Settim, en la tierra de Moab, Zabulón sumó 60.500 hombres aptos para el combate (Nm. 26:27), lo que supone un aumento de 3.100 hombres. Muchos autores consideran que estas cifras, como las del resto de las tribus, no corresponden a la realidad, sino a la idealización de la historia israelita (género midráshico) con propósitos patrióticos y religiosos. Sea como fuere, Zabulón es la cuarta tribu más numerosa en los dos censos y las más grande en población de las tribus a las que se les iba a asignar tierras en Galilea.
Elisafán, hijo de Farnac, fue escogido para representar a Zabulón en la división de la Tierra Prometida (Nm. 34:25). En la distribución de Canaán entre las siete tribus, el lote de Zabulón fue el tercero. El territorio de la tribu comenzó con Sarid (Jos. 19:10), supuestamente Tell Shadud, más o menos cinco millas al sudoeste de Nazaret. Las fronteras de Zabulón aún no se habían marcado. De los diecinueve nombres propios que el libro de Josué registra, puede ser identificada con certeza > Belén. Josefo asigna a Zabulón las tierras cerca del Carmelo y el mar, tan lejos como el Lago de Genesaret (Ant. 5, 1, 22). Al noroeste, Aser, al sudeste, Isacar. Incluía una parte de las planicies de Esdrelón y la gran ruta desde el mar al lago. Isacar y Zabulón tenían una montaña sagrada común, el monte > Tabor, lugar de culto israelita antes de la centralización del culto a Yahvé en Jerusalén (cf. Os. 5:1). Es posible que su asentamiento en estas regiones montañosas se remonte a mediados del segundo milenio a.C. Su zona de asentamiento en la región montañosa de la baja Galilea occidental pudo llevarlas, en fechas todavía tempranas, a la vecindad de las otras dos tribus de Lea, > Simeón y > Leví. En la bendición de Jacob (Gn. 49:13–14) se citan juntas estas dos tribus, Zabulón e Isacar, y se alude a sus empresas comerciales marítimas. Zabulón, por estar junto a los comerciantes fenicios, se dedicó también al tráfico con las naciones; en cambio, Isacar está tranquilo en sus tiendas porque le tocó la llanura fértil de Esdrelón.
Pero Zabulón contaba con una serie de importantes rutas naturales que conectaban la costa marítima con puntos del interior, como la Via Maris que discurría entre Egipto y Mesopotamia. De las ciudades que había dentro de sus fronteras (Jos. 19:10–16), Simrón (Khirbet Sammuniyeh) y Hanatón (Tell el-Bedeiwiyeh) eran particularmente importantes por cuanto vigilaban cruces estratégicos de las rutas principales, como atestigua su presencia en los textos de > Amarna (cf. Jos. 11:1). También destacaba > Gat-hefer, ciudad natal del profeta Jonás (2 R. 14:25).
Durante la época de Josué, los zabulonitas no reciben mención especial, mientras que en el período de los Jueces sus hazañas fueron dignas de mención. En el Cántico de Débora la tribu es especialmente considerada: «el pueblo de Zabulón expuso su vida a la muerte» (Jue. 5:18), en relación con la campaña de > Barac contra Sísara (Jue. 4:10). En respuesta al llamamiento de Gedeón, se unieron en la batalla contra > Madián (Jue. 6:35). Uno de los jueces menores, > Elón, que gobernó durante diez años, era zabulonita (Jue. 12:11). Entre aquellos que siguieron a David a Hebrón para hacerlo rey había 50.000 hombres de Zabulón bien armados, «dispuestos a pelear sin doblez de corazón» (1 Cro. 12:33).
Durante la división del reino, Zabulón se separó de Judá junto con las otras tribus del norte, y cayó en la idolatría. En 733 a.C. toda Galilea sucumbió ante > Tiglat-pileser III (cf. 2 R. 15:29) y fue convertida en una parte del Imperio asirio. Isaías profetizó que de la tierra de Zabulón y de la tierra de Neftalí surgiría la luz mesiánica que alegraría su territorio (Is. 9:1–3). La cita que hace Mateo de las palabras de Isaías anuncia el ministerio público de Jesús, el carpintero que se crió en Nazaret, en el antiguo territorio tribal de Zabulón (Mt. 4:12–17).
El profeta Ezequiel incluyó a Zabulón entre las doce tribus de su Israel ideal (Ez. 48:33), y se lo menciona en la visión del sellamiento de los 144.000 (Ap. 7:8). Véase ASER, GALILEA, ISACAR, JACOB.

