Diccionario Bíblico
VENDIMIA
Letra V
Heb. 1210 prop. batsir, בָּצִיר, «tiempo de recoger las uvas» (Lv. 26:5; Is. 24:13, etc.), vb. 1219 batsar, בצר, «cortar, juntar [uvas], vendimiar»; gr. 5166 trygao, τρυγάω = «recoger [la cosecha], vendimiar» (Lc. 6:44; Ap. 14:18, 19).
Labor de recogida o recolección de las uvas. En Palestina comienza en el mes de septiembre y no se suele prolongar más de treinta días. Era una ocasión de gran júbilo, cuando muchos obreros de aldeas y ciudades distintas convivían en las viñas, en tiendas o casas, y aprovechaban la ocasión para danzar (Jue. 21:19ss), entonar canciones de alegría (Is. 16:10; Jer. 48:33) y dar gracias a Dios por su bendición. Hasta tal punto los festejos formaban una parte fundamental de la vendimia que su ausencia es utilizada como imagen del juicio, castigo y maldición de Dios (cf. Is. 16:10). La viña es devastada (Os. 2:14; Is. 7:23), ya no hay cosecha (Dt. 28:39), hombres y mujeres se lamentan en lugar de danzar (Is. 32:10–13; Joel 1:5) y Dios mismo pisa «como en un lagar a la virgen hija de Judá» (Lam. 1:15). Pero también es imagen de la bendición que sigue a la prueba, pues entonces la viña ya no será estéril (Mal. 3:11), los viñedos volverán a estar florecientes (Jer. 31:12; Hag, 2:19) y darán de nuevo un vino de calidad superior (Os. 14:8), todo lo cual expresa las glorias de la era mesiánica (Is. 25:6; Am. 9:13; Ez. 28:26; Joel 2:24).
Antes de tomar posesión de Canaán, los israelitas era seminómadas con escasos conocimientos de > agricultura, que aprenderían de sus vecinos cananeos, los cuales ya se dedicaban al cultivo de la vid para cuando los israelitas llegaron (Dt. 6:11; Jos. 24:13; Neh. 9:25). Como en el caso del > olivo, el cultivo del vino precisa de una situación política estable y de una población sedentaria, ya que la vides necesitan años de cuidado antes de recoger su fruto (cf. Sof. 1:13).
Todo el mundo antiguo de la cuenca del Mediterráneo celebraba la cosecha de uvas con un período de fiestas que, desde hace miles de años, acompañan cada otoño los rituales de la preparación del vino. En Roma la vendimia se inauguraba con la fiesta de las vinaliae, bajo la presidencia del flamendialis, el cual procedía a la auspicatio vendimialis, ceremonia en la que se ofrecían a Júpiter las primicias de la uva y el vino nuevo. En Israel, la fiesta de los > tabernáculos (Dt. 16:13), «la fiesta» por excelencia (1 R. 8:2, 65), fue en el principio una fiesta de recolección (Ex. 23:16; 34:22), cuyo origen probable es la fiesta cananea de la vendimia (Jue. 9:27).
Los racimos se cortaban con cuchillos y se iban colocando en cestas de mimbre que, una vez llenas, se iban vaciando en recipientes más grandes, para posteriormente ser transportados al > lagar para su prensado. Una vez terminada la vendimia, comenzaba el > rebusco, cuando cualquier persona, preferentemente pobres, viudas y niños, podía entrar en los viñedos y recoger las uvas caídas en suelo o los racimos dejados en las vides por los vendimiadores, escondidos entre las hojas o en las cepas olvidadas. Acabada la vendimia y el rebusco, y antes de la llegada de la primavera, se procedía a la poda que preparaba la cepa para una nueva cosecha. Toda rama o sarmiento superfluo, enfermo o débil, se corta, de manera que la savia pueda fluir por los sarmientos sanos que llevan fruto. El sarmiento más cerca del tronco o la raíz generalmente produce más uvas. Jesús hace referencia a esta faena del campo en la metáfora sobre la vid verdadera (Jn. 15:1–3). Véase AGRICULTURA, FIESTA, LAGAR, REBUSCO, UVA, VIÑA.

