Diccionario Bíblico
URUK
Letra U
Del acadio Uruk, sumerio Unug, en gr. Orkhoe, Ὀρχόη, en heb. > Erekh, אֶרֶךְ (Gn. 10:10; Sept. Orekh, Ὀρέχ); árabe Warqa. Una de las primeras ciudades de Mesopotamia y de la historia, situada en la ribera oriental del río Éufrates, surcada por el antiguo canal Nil, en una región de pantanos a 225 km. al sureste de Bagdad.
1. Fundación.
2. La invención de la escritura.
3. Política y religión.
4. Arqueología.
I. FUNDACIÓN. La ciudad de Uruk nace a partir de la unificación de los enclaves de Eanna y Kullab en el 3750 a.C. Durante más de un milenio fue el mayor asentamiento de todo el mundo antiguo, aunque otras ciudades como Eridu (en el Norte) y Kish (en el Sur) rivalizaban con ella. La Biblia atribuye su fundación a > Nimrod (Gn. 10:10). Según la Lista real sumeria, su fundador fue Enmerkar, quien llevó consigo la sede real desde el enclave de Eanna.
En un poema babilónico se dice que fue creada por el gran dios Marduk al principio de los tiempos, cuando todavía «no había brotado ningún junco, no se había creado ningún árbol, no se había colocado ningún ladrillo […] no se había construido ninguna casa, no se había creado ninguna ciudad». La leyenda sumeria, por su parte, dice que Eridu (actualmente Abu Sahrein) fue la ciudad más antigua, fundada después que los dioses crearan el mundo y la humanidad, y fue escogida como sede de las dinastías míticas.
Lo cierto es que con Uruk se inicia un proceso de expansión territorial, mediante una colonia de red de colinas que se extenderá por el norte de Siria, al este de Anatolia e Irán, creando así el primer conato de civilización y cerrando la etapa protohistórica, cuyos hallazgos más significativos fueron el urbanismo y la escritura. El hombre pasó de cazador a productor de sus propios alimentos y fue capaz de dotarse de una organización política y social que le permitiría alcanzar nuevas cotas de progreso material y también espiritual. Empezó la revolución urbana, la contrucción de ciudades, el cambio de asentamientos en grandes comunidades.
II. LA INVENCIÓN DE LA ESCRITURA. Los distintos niveles arqueológicos detectados, hasta un total de 18, han facilitado infinidad de materiales y restos arqueológicos, como el dominio de las más variadas técnicas: rueda, torno de alfarero, arado, carro tirado por animales, que revolucionó el sistema de transportes; horno de reducción, estrechamente vinculado al desarrollo de técnicas de fundido y de vaciado en la metalurgia; sello cilíndrico, para indicar propiedad; y construcción de barcos. Sin embargo, el mayor logro de la cultura de Uruk fue la invención de la escritura, instrumento verdaderamente revolucionario que iba a modificar la vida del hombre. Dicha invención, originada por necesidades puramente económicas, tuvo lugar en los templos arcaicos del nivel IV de Uruk, en una fecha imprecisa, entre el 3500 y el 3300 a.C. La tabillas encontradas en el distrito de Eanna contienen las muestras más antiguas conocidas de escritura, basada en un sistema de pictogramas, dibujos que representan los conceptos a los que se alude. A finales del IV milenio a.C., en el llamado período de Uruk III, los signos pictográfricos se alejan de los dibujos iniciales para adoptar una forma más esquemática, hasta llegar, siglos más tarde, a la escritura denominada cuneiforme.
Otros aspectos culturales importantes de este período son la construcción de edificios monumentales (templos, palacios, murallas) y la acumulación de capital y uso de los metales. La tradición legendaria atribuye la construcción de las murallas de la ciudad al sumerio Gilgamesh, quinto soberano de la primera dinastía de Uruk según la Lista real sumeria. Los restos de esta poderosa muralla de adobe, de una longitud aproximada de 10 km., aún son visibles hoy día.
III. POLÍTICA Y RELIGIÓN. Uruk contó con una perfecta organización socioeconómica, política y religiosa, y fue capaz de establecer colonias hasta en el lejano > Elam, además de las creadas en toda Mesopotamia. Los grandes templos dedicados a la diosa Inanna se construyeron en esta época, así como muchos mosaicos y frescos. Los edificios servían para fines cívicos y religiosos, así que el lugal o gobernador actuaba al mismo tiempo como jefe religioso. Alrededor de estos núcleos administrativos y religiosos la gente de Uruk instaló sus talleres artesanales y casas y se rodeó de un anillo agrícola, se agrupó por gremios y desarrolló un tipo de vida avanzada y moderna.
Uruk estuvo alimentada por una serie de canales procedentes del Éufrates que facilitaron el transporte comercial entre ella, el resto de ciudades sumerias y las culturas del golfo Pérsico, hecho por el cual esta ciudad es también conocida como «la Venecia del desierto». Gracias al agua de los canales y pozos había plantaciones datileras, también tamariscos, vides y árboles frutales como la higuera, el manzano y el granado, así como pinos para la construcción de embarcaciones. Contaba con campos de cereales de trigo y cebada; las zonas esteparias estaban dedicadas al pasto para el ganado. La agricultura y la ganadería resultaban esenciales para la economía urbana, por lo que en las decoraciones de palacios y templos abundaban motivos ejemplares relacionados con esas actividades.
La arquitectura monumental está representada por el «Templo Blanco», última fase constructiva del gran templo de Uruk dedicado a An, el padre de los dioses, a quien los acadios llamaban Anu. Constaba de dos partes bien diferenciadas: la terraza y el lugar santo propiamente dicho. Ocupa 400 × 200 m. en el centro geométrico de la ciudad; está rodeado por un muro y se compone de varios palacios y santuarios, tierras, almacenes, graneros y talleres, pues sus actividades económicas abarcaban el cultivo agrario, el control del agua de riego, la gestión de rebaños, la pesca, la elaboración de productos textiles y de artículos en cuero y madera, el trabajo de los metales y la piedra, así como la promoción de los vínculos comerciales con el extranjero.
Una parte de las tierras estaba asignada a los detentadores de cargos del templo para su mantenimiento, en calidad de campos de prebenda, y otra parte se arrendaba. En el interior de los edificios religiosos, las estatuas de los dioses aparecían sentadas sobre un bloque, fabricadas con los materiales más valiosos (oro, plata y lapislázuli), prolijamente adornadas con variedad de túnicas, joyas y otros elementos para cambiar el atuendo. Llegaban como ofrenda desde todo el área provincial y constituían una gran riqueza para el templo. Recibían también los dioses ofrendas de bebida (agua, cerveza y vino), incienso (que se quemaba en braseros) y alimento (como pan, harina de escanda, «pastel mantecoso» y pastel de pescado). A los pies de sus estatuas o en mesas se les servían las comidas en cuencos de piedra, dos veces al día, por la mañana y al atardecer. Pero la mayor parte de las ofrendas eran distribuidas entre el personal que servía al templo, entre sacerdotes, sacerdotisas, escribas, administradores, artesanos, aguadores y porteros. Existían también otros bienes muy especiales que permanecían como propiedad del templo: esclavos, joyas, animales, embarcaciones, muelas, lana y betún.
Los archivos del templo del período neobabilónico documentan las funciones sociales del templo como centro de redistribución. En tiempos de hambruna, una familia dedicaba un hijo al templo como ofrenda.
IV. ARQUEOLOGÍA. Uruk fue descubierta por William Loftus en 1849, aunque los hallazgos arqueológicos mas destacados no llegaron hasta principios del siglo XX, 1912–1913, cuando Julius Jordan y su equipo de la Sociedad Alemana Oriental descubrieron el templo de Ishtar, hecho de ladrillos de adobe y decorado con mosaicos, y el antiguo muro que rodeaba la ciudad allá por el 3000 a.C., que llegó a medir mas de 15 metros de alto y 9 kilómetros de largo. Esta expedición regresó en 1928 e hizo excavaciones posteriores hasta 1939. En 1954 regresó bajo la dirección de Heinrich Lenzen y se realizaron excavaciones sistemáticas en los años siguientes. Lenzen descubrió una serie de tablillas escritas en sumerio y datadas hacia el 3300 a.C. aproximadamente, y que hicieron de Uruk uno de los primeros centros urbanos donde se distribuyó y utilizó la escritura como sistema de comunicación cotidiano; entre los descubrimientos de este arqueólogo cabe destacar la famosa y conocida Lista real sumeria.
Todos estos hallazgos sacaron a la luz un núcleo urbano rico y floreciente, epicentro del mundo conocido hasta la época, y que destacó por la sucesión de templos coronados en zigurats, patios y palacios, debiendo albergar hacia el 2900 a.C. la totalidad de unas 80.000 personas, cifra descomunal para la época. Véase ELAM, EREC, ESCRITURA, GILGAMESH.

