Diccionario Bíblico
Trompeta
Letra T
Traducción de dos nombres de instrumentos musicales diferentes, asociados a los grandes momentos históricos y cósmicos de la revelación divina.
1. Heb. 2689 jatsotserah, חֲצוֹצְרָה = «trompeta», por su nota penetrante, «bocina»; Sept. sálpinx, σάλπιγξ; Vulg. tuba (Nm. 10:2, 8–10; 31:6; 2 R. 11:14; 12:13; 1 Cro. 13:8; 15:24, 28; 16:6, 42; 2 Cro. 5:12, 13; 13:12, 14; 15:14; 20:28; 23:13; 29:26, 27, 28; Esd. 3:10; Neh. 12:35, 41; Sal. 98:6; Os. 5:8). Por su poder de convocatoria, se utilizaban las trompetas para transmitir órdenes. Había dos trompetas de plata para uso de los sacerdotes, dándose instrucciones para emitir diferentes llamadas para convocar a los príncipes, a toda la congregación, o para dar la alarma para la batalla (Nm. 10:1–10). Más tarde, durante la dedicación del Templo, Salomón dispuso ciento veinte sacerdotes que tocaran trompetas (2 Cro. 5:12).
2. Heb. 7782 shophar, שׁוֹפָר; Sept. gral. sálpinx, σάλπιγξ, Vulg. buccina. Corneta o cuerno curvo de sonido claro y agudo (1 Cro. 15:28; 2 Cro. 15:14; Sal. 98:6; Is. 58:1; Os. 5:8). Se hacía con cuerno de carnero y, quizá, de otros animales. Se usaba en ocasiones de gozo y en las guerras. Se tocaba en el año del > jubileo (Lv. 25:9), en las batallas (Job 29:25; Jer. 4:5; 6:1), y era el instrumento de centinelas o guardianes (Ez. 33:6). Las murallas de Jericó se derrumbaron al toque final de las trompetas (Jos. 6:19). Al ser promulgada la Ley en el Sinaí, se oyó el fuerte sonido de un shophar que venía del monte, tan intenso que todo el pueblo se atemorizó (Ex. 19:16, 19; cf. Heb. 12:19).
El gr. del NT usa 4536 sálpinx, σάλπιγξ para designar ambos tipos de trompetas. Aparecen utilizadas por los ángeles en la segunda venida de Cristo, que convocan y recogen «a los escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro» (Mt. 24:31). La voz de un arcángel y la «trompeta de Dios» (1 Tes. 4:16) tendrán a su cargo anunciar el día del Señor. El libro del Ap. anticipa una descripción muy minuciosa de la fiesta de las trompetas que precederá a la inauguración de la eternidad. El vidente oye el anuncio de siete trompetas (Ap. 8:2–9:14), y el sonido de la séptima es seguido del «clamor» de los elegidos (Ap. 11:15–19), que expresa la alegría del Año Nuevo definitivo que nunca terminará; por eso los santos «gritan con voz potente» su entusiasmo y su fe en el poder de Dios que introduce la eternidad de justicia en un mundo de maldad.

