Diccionario Bíblico
TRANCE
Letra T
Gr. 1611 ékstasis, ἔκστασις, término usado por los autores clásicos para indicar un estado alterado del cuerpo y la mente como resultado de una experiencia con el mundo superior. La persona caía en una especie de posesión, el cuerpo se volvía insensible a los objetos externos a su alrededor, al tiempo que su mente se llenaba de imágenes y escenas extraordinarias. Era una experiencia común en las visiones religiosas. Estando Pedro en Jope y en el momento de la oración, le sobrevino un éxtasis o trance, por el que vio el cielo abierto (Hch. 10:10). Otro tanto le ocurrió al apóstol Pablo, según confesión propia: «Cuando volví a Jerusalén, mientras oraba en el templo, sucedió que caí en éxtasis» (Hch. 22:17).
En el AT encontramos una referencia semejante al trance cuando Balaam, al proferir su profecía, dice que quien escucha los dichos de Dios, es semejante al hombe «caído», de la raíz naphal, נפל, pero con los ojos abiertos (Nm. 24:4, 16). Otras alusiones se encuentran en las palabras shammah, שַׁמָּה, «cosas espantosas», dicho respecto a los profetas mentirosos (Jer. 5:30), thimehón, תִמְהוֹן, «confusión de la mente», con la que Dios afligirá a los que se aparten de su Ley (Dt. 28:28), y tardemah, תַּרְדֵּמָה, «sueño profundo» de parte de Dios (Gn. 2:21; 15:12; 1 Sam. 26:12).
Para muchos, el trance era una señal de enajenamiento y locura, que se daba en los profetas (cf. Jer. 29:26; Ez. 3:15; 8:3; cf. Dan. 8:18; 10:15, 16; Ap. 1:10, 17). San Pablo cuenta entre sus visiones y revelaciones el haber sido «arrebatado» hasta el tercer cielo (2 Cor. 12:1–4). Véase ÉXTASIS, PROFECÍA, VISIÓN.

