Diccionario Bíblico

TORMENTO

Letra T

Heb. 2470 jalal, חלל = «afligir, quebrantar»; gr vb. 928 basanizo, βασανίζω = «atormentar, azotar, afligir»; sust. 929 basanismós, βασανισμός, y 931 básanos, βάσανος = «tormento, tortura». Dolor experimentado como resultado de ser sometido a tortura. De ahí que, por extensión, pase a significar toda experiencia extrema de angustia, dolor y desesperación: «La esperanza que se demora es tormento del corazón» (Prov. 13:12). En relación con su enfermedad, Job desea que sus contradictores pudieran pesar su «tormento», es decir, su «angustia», «dolor sin tregua» (Job 6:2, 10), que le lleva a exclamar: «¿Qué fuerza tengo para esperar aún? ¿Qué meta tengo para alargar mi vida? ¿Acaso mi fuerza es como la fuerza de las piedras? ¿Acaso mi cuerpo es de bronce? (vv. 11–12). Todos le abandonan, pero quien se acerca ve el tormento, el horror, y siente miedo (v. 21; cf. Jer. 20:18).
En el NT se emplea respecto a los dolores de una enfermedad: «Señor, mi criado está postrado en casa paralítico, gravemente atormentado» (Mt. 8:6), y los sufrimientos de los condenados en el > infierno, lugar de tormento por excelencia como consecuencia del juicio divino (Lc. 16:23–24; cf. Ap. 9:5; 11:10; 14:11). Los demonios se sienten atormentados por la presencia de Jesús (Mt. 8:29). Hay también un tormento moral, como el que sentía Lot al ver las obras inicuas de los sodomitas (2 Pd. 2:8). Véase INFIERNO, VERDUGO.