Diccionario Bíblico

Tito

Letra T

Forma gr. 5103, Titos, Τίτος, de un nombre latino común, llevado, p.ej., por el famoso general romano, después emperados, que tomó y destruyó Jerusalén el año 70 d.C.
Discípulo del apóstol Pablo. Su nombre no figura en Hechos. La información que poseemos sobre él depende enteramente de 2 Corintios, Gálatas y la carta a Tito. La mención de «un hombre llamado Tito Justo [Titos Iustos, Τίτος Ἰούστος], quien era temeroso de Dios, y cuya casa estaba junto a la sinagoga» (Hch. 18:7), hace referencia a otro personaje. De origen griego (Hellen, Ἕλλην, Gal. 2:3), Tito formó parte de la delegación enviada por los cristianos de Antioquía a Jerusalén acompañando a Pablo y Bernabé (Gal. 2:1–3; Hch. 15:2). Es posible que fuera originario de Antioquía e hijo espiritual de Pablo (Tit. 1:4). En Jerusalén, los judaizantes reclamaron que fuera circuncidado, pero Pablo no cedió en este punto («No fue forzado a circuncidarse», uk enankasthe peritmethenai, οὐκ ἠναγκάσθη περιτμθῆναι, Gal. 2:5), al no ser Tito de origen judío, y la Iglesia se pronunció asimismo por el principio de la libertad en cuanto a la circuncisión de los cristianos salidos de la gentilidad (Gal. 2:3–5). Esta reacción de Pablo contrasta con la referente a Timoteo, que fue circuncidado porque en su caso su padre era griego, pero su madre judía creyente (Hch. 16:1, 3; 2 Tim. 1:5; 3:15).
Por varios textos (2 Cor. 2:13; 7:6, 13; 8:6, 16; 12:18) se sabe que Tito fue enviado por Pablo a Corinto para que reprimiera abusos que se daban allí. Hay exegetas que han supuesto que estuvo entre los que llevaron la primera epístola de Pablo a los cristianos de la Iglesia de Corinto (1 Cor. 16:12). Sin embargo, lo que parece que sucedió es que Tito fue enviado allí con otro hermano (2 Cor. 12:18), después del envío de la primera epístola, a causa de noticias posteriores recibidas acerca de los cristianos de Corinto. Se trataba de una tarea delicada, y Pablo esperó anhelantemente el retorno de Tito (2 Cor. 2:13). Al salir de Éfeso, el Apóstol esperaba encontrar a Tito en Troas (2 Cor. 2:12, 13). Decepcionado al no encontrarlo allí, se dirigió a Macedonia, adonde por fin llegó Tito con buenas nuevas de Corinto. La misión fue un éxito, lo que habla del celo espiritual y simpatía humana de Tito (2 Cor. 7:4–6). Una y otra vez el Apóstol manifiesta su alegría, no solo por la consolación recibida, sino «mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, porque su espíritu ha sido reanimado por todos vosotros» (anapépautai to pneûma autû apó panton hymôn, ἀναπέπαυται τὸ πνεῦμα αὐτοῦ ἀπὸ πάντων ὑμῶν. v. 13). «Ahora sus sentimientos se han intensificado con respecto a vosotros [ta splankhna autû perissoteros eis hymâs estin, τὰ σπλάγχνα αὐτοῦ περισσοτέρως εἰς ὑμᾶς ἐστιν], recordando la obediencia de todos vosotros» (v. 15); todo lo cual indica el afecto que Pablo sentía por Tito y lo preocupación que sentía temiendo algún desengaño en él debido a las circunstancias tan problemáticas de la comunidad corintia. Otra parte de la misión de Tito consistía en recoger ofrendas para las empobrecidas comunidades de Judea (8:6), que realizó con total integridad: «¿Acaso os engañó Tito? [me ti epleonéktesen hymâs Titos, μή τι ἐπλεονέκτησεν ὑμᾶν Τίτος ] ¿No hemos procedido con el mismo espíritu y por las mismas pisadas?» (12:18).
A continuación, Pablo le encargó que volviera de inmediato a Corinto desde Macedonia para llevar la segunda epístola (2 Cor. 8:17–18), llena de recomendaciones y alabanzas del Apóstol respecto a él: «él es compañero mío y colaborador para con vosotros» (Eíte hyper Titu, koinonós emós kaí eis hymâs synergós, Εἴτε ὑπὲρ Τίτου, κοινωνὸς ἐμὸς καὶ εἰς ὑμᾶς συνεργός, v. 23).
No se sabe nada más de Tito hasta después del primer encarcelamiento de Pablo en Roma. La epístola a Tito desvela que estuvieron juntos en Creta y recibió el encargo del Apóstol para organizar las iglesias de la isla (apélipon se en Krete, ἀπέλιπόν σε ἐν Κρήτῃ, Tit. 1:5), y que después fue llamado a reunirse con Pablo en Nicópolis «lo antes posible», spúdason, σπούδασον (Tit. 3:12). La última mención de Tito se da en relación con su viaje a > Dalmacia (Titos eis Dalmatían, Τίτος εἰς Δαλματίαν, 2 Ti. 4:10), al norte de Nicópolis. Del análisis de esta frase se desprende que Tito estuvo con Pablo durante la parte final de su encarcelamiento en Roma, aunque no se puede afirmar con seguridad.
Tradiciones posteriores relacionan a Tito con Dalmacia, aunque ninguna dálmata le ha dedicado ninguna iglesia, lo que sería extraño de ser cierta la presencia de Tito allí y la devoción que sentirían por él. La tradición que lo relaciona con Creta es más específica y constante, pero igualmente incierta. Se dice que fue el obispo permanente de la isla y que en ella murió de edad avanzada (Eusebio, Hist. ecles. 3, 4, 2; Teodoreto, Ad 1 Tim. 3:1; Jerónimo, Ad Titus 2, 7; Isidoro de Sevilla, Vit. Sanct. 87). La ciudad moderna de Candía reclama el honor de ser su lugar de enterramiento.