Diccionario Bíblico

Tirhaca

Letra T

Heb. 8640 Tirhaqah, תִּרְהָקָה, nombre de origen egipcio, Taharqo; Sept. Tharaká, Θαρακά v. Tharathá, Θαραθά y Thará, Θαρά; Vulg. Tharaca. Quinto faraón de la XXV Dinastía de Egipto, llamada también etiópica.
Junefertumra-Taharqo o Tarco (690–664 a.C.) era hijo de la reina Abiru y de Pianji, el rey cusita de Napata que gobernó por primera vez todo Egipto; fue también el hermano menor y sucesor de Shebitku. Kenneth A. Kitchen, en su libro The Third Intermediate Period in Egypt, manifiesta que su reinado duró un mínimo de 26 años. Sin embargo, Manetón dijo que reinó entre dieciocho (versión de Sexto Julio Africano) y veinte años (versión de Eusebio de Cesarea). A. Gardiner reduce bastante la duración de su reinado y la fija entre el 695 y el 690 a.C.
Tarco-Tirhaca fijó su residencia en > Tanis y realizó diversos trabajos de construcción, aunque muy especialmente en el área tebana. Durante su reinado tuvo que hacer frente al ataque asirio, y tras un primer intento en el que consiguió detenerlo, probablemente, en la ciudad fronteriza de Sile (674 a.C.), no pudo lograrlo en el segundo (671 a.C.): el rey Asaradón, ayudado por varios gobernantes locales, entró en Egipto, saqueó Menfis e hizo prisioneros al hijo y a uno de los hermanos de Tirhaca. Obligado a huir, primero a Tebas y luego a Napata, organizó diversas insurrecciones hasta que la muerte de Asaradón (669 a.C.) y los problemas derivados de su sucesión, le hicieron recuperar el poder dos años hasta que el nuevo monarca asirio, > Asurbanipal, reconquistó Egipto convirtiéndolo en una provincia de su imperio (667 a.C.). Tirhaca obligado a retirarse a Napata. Tras su muerte, fue enterrado en la pirámide más grande de las construidas en Nuri (Nubia). Cuando en 1917 el arqueólogo G. Reisner accedió a su interior, halló los restos de su ajuar funerario y un par de fragmentos de su calavera (“Discovery of the Tombs of the Egyptian XXVth Dynasty at El-Kurruw in Dongola Province” Sudan Notes and Records 2 (1919) 237–254).
En su intento de detener el poderío asirio, Tirhaca instigó y apoyó la rebelión de Ezequías, rey de Judá. Senaquerib subió con su ejército contra todas las ciudades fortificadas de Judá y las tomó (2 R. 18:13). Después, el rey asirió envió contra Ezequías al > Tartán, al > Rabsaris y al > Rabsaces, con un gran ejército desde Laquis contra Jerusalén, cuyos embajadores preguntaron desafiantes al monarca judaíta: «¿Qué confianza es esta en que te apoyas?… ¿En qué confías, que te has rebelado contra mí? He aquí que confías en este báculo de caña cascada, en Egipto, en el cual si alguno se apoyare, se le entrará por la mano y la traspasará. Tal es faraón rey de Egipto para todos los que en él confían» (2 R. 18:20–21). Este faraón era Tirhaca, que desde sus dominios se dirigía al encuentro de los asirios para presentarles batalla (2 R. 19:9; Is. 37:9). Este episodio plantea problemas histórico-cronológicos que aún no han sido resueltos de modo satisfactorio.
Los historiadores antiguos sitúan estos acontecimientos en el año 701 a.C., durante el reinado de Ezequías, cuando Tirhaca aún no era faraón, por lo que se han barajado distintas explicaciones. La más común es que su título de rey, que aparece en estos pasajes bíblicos, haría referencia a un futuro título real, y que probablemente, sería atribuible a un error del redactor atendiendo a su reputación de gran conquistador. Algunos defienden que en aquellos tiempos Tarco era un comandante egipcio, por lo que quizás se trate de un anacronismo, o bien de una prolepsis. Sin embargo, no hay consenso entre los estudiosos, ya que su nacimiento se sitúa después del año 715 a.C. y en el año 701 a.C. sería demasiado joven para comandar un ejército. Macadam afirma que Tarco solo tenía 9 o 10 años en el 701 a.C.; otros le calculan como máximo 14 años de edad.
Otra posible explicación sostiene que hubo una segunda campaña asiria en Palestina cuando Tarco ya era rey. Esta hipótesis yuxtapone el relato de dos campañas; la del 701 a.C. que aparece en los anales de Senaquerib y una posterior alrededor del año 689–688 a.C., que no aparece en ningún documento asirio.
Una última hipótesis se fundamenta en que el reino de > Cus (Kush) fue gobernado por una confederación de reyes, y que otro Tirhaca, que probablemente no fuera sino el rey Shebitku, coetáneo de Senaquerib, fuera el rey citado en la Biblia.
Sea un error del narrador, una prolepsis o cualquiera de las otras hipótesis, lo cierto es que la Biblia menciona a Tirhaca como rey de Cush (2 R. 19:9; Sept. basileús aithiopon, βασιλεύς Αἰθιόπων, “rey de Etiopía”) que se enfrentó al ejército asirio cuando este se hallaba en Palestina. El perfil de Tarco se adecua a ese enfrentamiento, un faraón que protagonizó numerosos alzamientos contra la invasión asiría y que la historia reconoce como rey de Egipto. Estrabón lo presenta como uno de los grandes estrategas militares de la antigüedad. Véase ASIRIA, CUS, EGIPTO, EZEQUÍAS.