Diccionario Bíblico

TEÑIR

Letra T

Heb. 2881 tabal, טבל = «sumergir, hundir, teñir» (Gn. 37:31; Ex. 25, 26:1, 35, etc.); gr. 911 bapto, βάπτω = «mojar, teñir» (Ap. 19:13).
El arte de teñir es quizá tan antiguo como el de la confección de vestidos. Los tintes básicos producían una variada gama de matices. Los egipcios destacan por el color y brillo de sus ropas. Entre los hebreos, los colores a los que se hace más referencia en la Biblia son azul, escarlata y púrpura. Puede que fueran los tintes básicos.
Los vestidos teñidos de > púrpura indicaban realeza y riqueza. Se podía fabricar una púrpura de baja calidad con tinte primero azul y luego rojo. La mejor, procedente de Tiro, era muy cara. Esta industria estaba, sobre todo, en manos de los fenicios. Los israelitas prob. tenían que importar de ellos sus vestidos de púrpura.
Algunos lugares de Israel en los que había suministro de agua y pasto abundante para las ovejas, se convirtieron en centros de tinte. Entre ellos estaban Guézer, Betsemes, Betsur y Debir. En esta última ciudad se han encontrado unas 30 casas especialmente dispuestas para el tinte. Cada una contenía dos tinas de piedra con pequeñas aberturas arriba. Dentro de la tinaja se introducía prob. potasa y cal muerta. La lana se bañaba dos veces. La potasa y la cal fijaban el tinte, y la lana se ponía a secar, así quedaba lista para el hilado y tejido. Casi todas las casas de Debir tenían un telar.
En el NT, Lucas dice de Lidia «que vendía púrpura en la ciudad de Tiatira» (Hch. 16:14), es decir, que estaba dedicada al comercio de la tintura de púrpura para curtidores, tejedores y otros. Hacía tiempo que el negocio de la tintura se había centralizado en Tiatira. Se han descubierto inscripciones que se refieren a un «gremio de tintoreros» que vivían en la región. Véase COLOR, TELAR, VESTIDO.