Diccionario Bíblico
SERAFÍN, SERAFINES
Letra S
Heb. 8314 sing. saraph, שָׂרָף, pl. Seraphim, שְׂרָפִים; Sept. Seraphim, Σεραφίμ. Seres celestiales vistos por Isaías rodeando el trono de Dios y sirviéndole de ministros. Son descritos provistos de rostro y pies humanos. Cada uno de ellos tenía tres pares de alas: con un par cubrían su cara, en muestra de reverencia; con otro cubrían sus pies, en muestra de humildad; con el otro, volaban en cumplimiento de su misión, indicando así probablemente la prontitud con que sirven a Yahvé (Is. 6:2–7).
Gesenius y Fürst dan a la raíz saraph, שׂרף, el significado de «quemar», y de ahí «ser resplandenciente» y «ser exaltado», de donde se deduciría que los serafines son seres «exaltados», lit. «los ardientes». La palabra saraph aparece en Nm. 21:6 y Dt. 8:15, traducida como «ardiente»; en Nm. 21:8, «serpiente ardiente», mientras que en otros dos pasajes: Is. 14:29 y 30:6, se traduce «serpiente voladora».
Los seraphim, en tanto que seres celestiales, son mencionados únicamente en la visión de Isaías. Clamaban uno a otro: «Santo, santo, santo, Yahvé de los Ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria» (Is. 6:3). Uno de ellos tomó un carbón ardiendo del altar y, tocando con él la boca del profeta, dijo: «es quitada tu culpa, y limpio tu pecado» (vv. 6–7). No obstante la parquedad de los datos bíblicos, teólogos y escritores eclesiásticos, basándose en los textos de Isaías, Ezequiel y San Pablo (cf. Col. 1:6; Ef. 1:21; Ro. 8:38), donde se mencionan nueve órdenes diferentes de ángeles, los han clasificado en tres jerarquías distintas, cada una con tres órdenes. La primera correspondería a los serafines. Véase ÁNGEL, QUERUBÍN, SERES VIVIENTES.

