Diccionario Bíblico
Sefarad
Letra S
Heb. 5614 Sepharad, סְפָרָד, de origen extranjero; Sept. heos Ephrathâ, ἕως Ἐφραθᾶ; Vulg. in Bosphorus.
País distante al que fueron llevados cautivos por los babilonios los habitantes de Judá, de donde regresarán para tomar posesión de «las ciudades del Neguev» (Abd. 20).
Tradicionalmente se identifica con > Sardis, capital de Lidia en Asia Menor, llamada Sapardu en las inscripciones cuneiformes y Sparda en las persas. En una inscripción bilingüe arameo-lidia, que se encontró en Sardis, aparece el nombre tal como figura en Abd. 20. San Jerónimo, siguiendo una antigua tradición judía, identifica Sefarad con el Bósforo. El Targum de Jonatán Ben Uzziel, discípulo de Hillel el Sabio o el Viejo, identifica Sefarad con Ispameyá, אִסְפַּמְיָא, es decir, «España», la Hispania romana; otro tanto hace la Peshitta (s. II d.C.). Desde finales del s. VIII, Sefarad se convirtió en la apelación hebrea habitual de la península Ibérica. Para la exégesis judía de la época, cuando Abdías habla de «los desterrados de Jerusalem que están en Sefarad» (v. 20), profetiza la destrucción de Edom, es decir, Roma, y la congregación de los judíos dispersos, incluyendo la tribu cuyo exilio se hallaba en los confines del Imperio romano, es decir, Hispania.
En realidad, la única nota histórica cierta que tenemos respecto a los primeros asentamientos judíos en la península Ibérica tiene que ver con la destrucción de Jerusalén por Tito el año 70. La guerra contra Roma y la desaparición del Templo abrieron la gran > Diáspora hebrea por el Mediterráneo, que pudo alcanzar Hispania en el siglo I. Por la carta de San Pablo a los Romanos sobre su visita a España, probablemente para tomar contacto con sus compatriotas, se puede deducir la existencia de comunidades judías en la Península. Es en esta época cuando, como mencionamos, Jonatán ben Uziel identifica a España con la Sefarad bíblica, y de ahí que los judíos españoles se llamen safardíes. Véase ESPAÑA, SARDIS.

