Diccionario Bíblico
Sarmiento
Letra S
Heb. 8299 sarig, שָׂרִיג = «rama, sarmiento» (Gn. 40:10, 12); 2156 zemorah, זְמֹורָה = «rama, sarmiento» (Nm. 13:23; Is. 17:10; Ez. 15:2); gr. 5434 phrýganon, φρύγανον = «rama seca» (Hch. 28:3), «sarmiento», traducido por «pámpano» (Jn. 15:2, 4, 6). Vástago de la vid, largo y flexible, del que nacen las hojas, flores y racimos. Se mencionan por primera vez en el relato del sueño del jefe de los coperos a José: «En mi sueño veía delante de mí una vid. En la vid había tres sarmientos», que José interpretó como los tres días al cabo de los cuales su confidente volvería a ocupar su antiguo cargo (Gn. 40:10, 12). La tierra de Canaán sorprendió a los israelitas por la riqueza de sus frutos, especialmente de vid, uno de cuyos sarmientos cortaron con un racimo de uvas llevado entre dos personas colgando de un palo (Nm. 13:23).
Jesucristo se compara a sí mismo con una vid y exhorta a sus discípulos a permanecer unidos a él, como los sarmientos a la cepa, para llevar fruto (Jn. 15:2, 4). El cristiano que no se nutre de la savia espiritual de Cristo es semejante a un sarmiento que se corta y se seca, el cual, siguiendo la imagen, solo sirve para ser echado al fuego (v. 6). Los sarmientos de la vid, una vez debidamente podados, han sido durante milenios, y hasta hace relativamente poco, un combustible ideal para el fuego del hogar y de los hornos de los panaderos. Véase VID.

