Diccionario Bíblico

SARGÓN

Letra S

Heb. 5623 Sargón, סַרְגּוֹן, derivado del ac. neo-asirio Sharru-kinu (ac. antiguo Harrum-kin), «rey afirmado» (Rawlinson), es decir, «rey legítimo» o «rey verdadero»; Sept. Arnâ, Αρνᾶ v. Narná, Ναρνά. Nombre de tres monarcas de la antigua Mesopotamia, de los cuales Sargón el grande, de Agadé, es el primero. De Sargón I de Asiria se sabe poco, solo se conserva la impresión de su sello en unas tabletas antiguas halladas en Capadocia. El tercero es Sargón II, bajo cuyo reinado los asirios inician su época de máximo esplendor, conocida como el Período Neoasirio, o Imperio Nuevo asirio. Ascendió al trono después de la muerte de Salmanasar V. Probablemente era un usurpador, aunque pretendía, de acuerdo con un texto que se ha preservado, ser hijo de Tiglath-Pileser III (745–727 a.C.). En cualquier caso, se apoderó del trono por la violencia, y su advenimiento supuso una ruptura con el pasado, pues en ninguna de sus inscripciones se hace mención de sus predecesores. Fue un rey poderoso, un gran conquistador y el fundador de la más importante dinastía de gobernantes asirios, los sargónidas, bajo los cuales el Imperio alcanzó sus mayores triunfos. Reinó desde el año 722 al 705 a.C.
Conocido por su mención en el libro de Isaías 20:1, fue el primer rey asirio cuyo nombre se logró descifrar a mediados del s. XIX por P.E. Botta, cuando la asiriología estaba en sus comienzos, lo que constituyó un éxito para la arqueología.
La primera campaña de Sargón en 722 a.C. estuvo dirigida contra Samaria, cuya conquista había sido iniciada por su predecesor Salmanasar (cf. 2 R. 17:5). Quizá Sargón sea «el rey de Asiria» mencionado 2 R. 17:6, que «llevó cautivo a Israel a Asiria, y los puso en Halah, en Habor junto al río Gozán, y en las ciudades de los medos» (2 R. 18:11).
En 720 a.C. se enfrenta al intento independentista de Merodac-Baladán de Babilonia, que contaba con la ayuda del > elamita Ummanigash, al mismo tiempo que se enfrenta a una coalición siro-egipcia, reconquistando las provincias rebeldes de Arpad, Simirra y Damasco. Todos sus habitantes fueron deportados para evitar revueltas, y repobló la región con gentes de otros pueblos.
En 717 a. C., anexiona > Carquemis (Karkemish), capital de los hititas, que ocupaba una posición estratégica sobre el Éufrates. El prestexto fue una supuesta conspiración de sus dirigentes con el rey Midas de Frigia. Esto marcó el final del Imperio hitita, que, debilitado, no pudo resistir posteriores ataques de otros pueblos.
Al año siguiente organizó un sistema defensivo en el este, en Parsuash, para frenar la penetración de las tribus medas, todavía no bien cohesionadas. En 715 a. C. repuebla Samaria con deportados de las naciones conquistadas, para contrarrestar la influencia de Egipto.
En 714 a.C., Sargón dirigió sus tropas contra el poderoso reino de Urartu, que, aunque castigado por Tiglat-Pileser III, representaba una amenaza con su nuevo rey Rusa I. Saqueó todo el país, Nairi fue sometido y Musasir saqueado, mientras el grueso del ejército se dirigía a Nínive. En 713 a.C., interviene en el oeste, convirtiendo a Tabal y Cilicia en provincias asirias. Prosigue su lucha contra Egipto y llega a Menfis, aunque no consiguió asentar la dominación sobre este país. Al año siguiente, el faraón Taharqa recuperó Menfis.
En 711 a.C., su general, el Tartán, aplasta una coalición filistea formada por > Asdod, Judá, Edom y Moab. Asdod era la puerta de Egipto, y la intención del asirio era invadir este país (Is. 20:1–6). Isaías advirtió previamente a los judíos contra el peligro de la sublevación, instigada por Egipto.
En 710 a. C., una vez aseguradas las fronteras, el monarca asirio consideró el momento de ajustar viejas cuentas con Merodac-Baladán y de vengarse de > Elam, emprendiendo una campaña con dos ejércitos. Mientras uno neutralizaba a las tropas elamitas, el otro derrotaba al rey de Babilonia. Así consiguió reanudar la tradición de la doble corona de Asiria y Babilonia, coronándose rey de Babilonia en 709 a. C.
En 707 a. C. vuelve de Babilonia cargado con el botín y se dedica a terminar la ciudad de Dur-Sharrukín = «fortaleza de Sargón» (la actual Khorsabad), conocida por los geógrafos árabes como Sargún, ubicada a unos 16 km al noreste de > Nínive, y destinada a ser su nueva capital. Al año siguiente fue inaugurada, aun no terminada del todo, ni totalmente habitada.
Sargón murió en combate, a manos de uno de los nobles anatolios llamado Gordias (704 a.C.) durante la conquista de Tabal, en los montes Tauro. A su muerte, dejó un reino de bases aparentemente sólidas, pero en realidad con graves problemas internos y rodeado de enemigos poderosos, como Egipto, Urartu y Elam, que dificultaron los gobiernos posteriores. Sargón fue, sin duda, un formidable luchador. En sus anales, que cubren un espacio de quince años, da cuenta de sus expediciones bélicas contra Babilonia y Elam en el sur, Media en el este, Armenia y Capadocia en el norte, Palestina, Arabia y Egipto al oeste y suroeste; tomó Tiro y recibió tributo de los griegos chipriotas. Pero no fue solo un guerrero, también destaca como constructor de grandes obras públicas y de uno de los más espléndidos palacios asirios. Reparó las murallas de Nínive, que elevó de una posición de capital provincial a la de primera ciudad del Imperio. Véase ASIRIA, BABILONIA, HITITAS, NÍNIVE, SAMARIA.