Diccionario Bíblico
Salud
Letra S
Heb. 4832 marephé, מַרְפֵא = «cura, sanidad, salud»; de 7495 raphá, רפא, prop. «remendar, curar, sanar»; gr. hygieía ὑγιεία = «salud»; 5198 hygiaíno, ὑγιαίνω = «tener salud, estar sano», de donde procede el castellano «higiene»; lat. salus = «salud, buen estado físico, salvación, conservación, saludo».
Por el doble sentido del vocablo latino salus, se establece una equivalencia, aunque no al mismo nivel, entre la «salud física» y la «salud espiritual»; más aún, debido a la unidad de la persona humana, la salvación (sotería, σωτηρία) es «total», comprende el espíritu, el alma y el cuerpo (cf. 1 Tes. 5:23) como recipientes de las bendiciones de Dios. En el ministerio público de Jesús, la curación de los enfermos (Mt. 12:13; 15:31; Mc. 3:5; 5:34; Lc. 6:10; Jn. 5:4–15; 7:23) tiene la misma importancia que el anuncio del Reino de Dios, como dos aspectos de una misma realidad que busca la restauración de la persona anímica y físicamente.
En sentido físico, la salud se identifica con el bienestar corporal y la prosperidad material, lo que presupone en ambos casos una vida de integridad moral. Para los fieles hebreos salud, entendida globalmente, representa una muestra de la bendición de Dios; por este motivo, el > saludo hebreo apunta en primer término a la salud corporal y material, que posteriormente se amplía hasta la condición espiritual: «Amado, mi oración es que seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma» (3 Jn. 1–2). Véase ENFERMEDAD, SALVACIÓN, SANIDAD.

