Diccionario Bíblico

SALMOS DE SALOMÓN

Letra S

Conjunto de dieciocho salmos apócrifos atribuidos a Salomón, del que la tradición dice que «compuso tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco» (1 R. 4:32), pero probablemente escritos por un fariseo de Judea poco después de la época de la toma de Jerusalén por Pompeyo en el año 63 a.C. Todo el escrito se modela de forma similar al > Salterio, de donde extrae muchos cánticos.
Cada salmo lleva un título basado en los Salmos canónicos. El primero anuncia la declaración de guerra, el segundo representa el sitio de Jerusalén y admite que las dificultades y los castigos encontrados fueron bien merecidos, pero concluye con una descripción de la muerte del conquistador en las arenas de Egipto. El tercero es un poema de acción de gracias a Dios. En el cuarto encontramos una denuncia de hipócritas en forma similar a la utilizada por Cristo contra sus enemigos. El salmo 5 es una oración impetrando la misericordia a Dios.
Los primeros 16 salmos no hacen alusión alguna al Mesías, pero sí referencias al reino mesiánico. El salmo 17 contiene, sin embargo, lo que es considerado uno de los pasajes mesiánicos principales en la literatura post-bíblica del judaísmo. El principal interés del Salmo 18 es su cristología. El Mesías es representado como la semilla de la Casa de David, que vendrá a derrocar los romanos después de la caída de los Asmoneos.
Los listados de libros canónicos del cristianismo primitivo han incluido, a veces, estos dieciocho Salmos de Salomón.
Escritos originalmente en hebreo o arameo, la versión griega es una traducción directa. Actualmente se dispone de versiones en griego procedentes de ocho códices de la Septuaginta. Se dispone también de versiones antiguas en siríaco y latín, realizadas a partir del griego.
La fecha exacta de composición de los Salmos de Salomón no puede ser determinada de forma precisa. Los indicios mayores provienen de los Salmos 2, 8, y 17: se habla de dirigentes nativos que no fueron gobernantes legítimos y cuyo tiempo fue caracterizado por corrupción y males masivos. Son acusados de violar el Templo y el culto, lo que parece una referencia a la guerra entre los hermanos > asmoneos Hircano II y Aristóbulo II. Dios levantó contra ellos un conquistador extranjero —el general romano Pompeyo, quien tomó Jerusalén y profanó el Templo (63 a.C.)—, pero encontró luego su muerte en Egipto (2:26–27), que acaeció en el 48 d.C.