Diccionario Bíblico
Rollo
Letra R
Heb. 4039 megillah, מְגִלָּה = «rollo»; Sept. 2777 kephalís, κεφαλίς = «cabeza pequeña», diminutivo de kephalé, «cabeza», que orig. hacía referencia a la parte ornamental del cilindro o palo sobre el que giraba el rollo (el umbilicus de los latinos); lat. capitulum, diminutivo de caput, de ahí, «capitel» de una columna, luego «rollo» de un libro, que corresponde exactamente al lat. volumen.
Nombre dado en la antigüedad a los escritos en papiro, cortezas de árboles, telas u otra materia flexible, como el pergamino el caso de los judíos (cf. Is. 34:4; Jer. 36:2; Ez. 2:9), enrollados alrededor de un cilindro de madera (cf. Sal. 40:7; Is. 34:4; Lc. 4:17, 20). Fue el formato usual del libro antiguo, empleado casi exclusivamente hasta el siglo IV de nuestra Era. A partir de entonces, los manuscritos de uso privado recibieron la forma de > códice y los rollos solo han perdurado hasta nuestros días en los libros destinados a las lecturas pública de las sinagogas. La veneración judía por la Escritura Sagrada lleva también a considerar sagrados los materiales que sirven de soporte o vehículo a dicha palabra escrita. Así, los rollos de pergamino en los que está escrita la Torah se guardan en el lugar más sagrado de la sinagoga, y deben estar hechos con materiales elaborados de acuerdo con unas estrictas prescripciones rituales; los encargados de escribirlos han de ser hombres piadosos, que se purifiquen antes de emprender su tarea; el rabino no toca directamente el rollo sagrado durante la lectura sinagogal, sino que se sirve de una especie de puntero llamado yad o moré para seguir las líneas escritas. Cuando estos rollos sagrados se han deteriorado por el uso, no se desechan ni se tiran, sino que se guardan en un lugar concreto de la sinagoga, una habitación llamada > genizah, donde se almacenan.
Por lo general, el rollo se escribía por un solo lado, el interior (Mishnah, Erub. 10, 3), de ahí la pecularidad del mencionado por Ezequiel, «escrito por el derecho y por el revés» (Ez. 2:10). El texto se colocaba en columnas paralelas, a imagen de una puerta de dos hojas, de donde en heb. reciben el nombre de «hojas» (delathoth, דְּלָתֹות), así como el de «columnas». por su semejanza a una columna o pilar. El nombre megillah, al parecer, fue utilizado primeramente por Jeremías (Jer. 36:2).
Desde el siglo VI d.C. en el canon judío se designa como megilloth a los libros de Cantares, Rut, Lamentaciones, Eclesiastés y Ester. Véanse CÓDICE, GUENIZÁ, LIBRO, PERGAMINO.

