Diccionario Bíblico
REPRENSIÓN
Letra R
Heb. 1606 gearah, גְּעָרָה = «regaño, reprensión, censura»; 8433 tokhájath, תֹּכַחַת = «corrección, refutación, prueba, reprensión»; gr. 1649 élenkhis, ἔλεγχις y 1648 elegmós, ἐλεγμός = «reprensión» dirigida a la cara de una persona. Acción de reprender, corregir o amonestar a uno vituperando o desaprobando lo que ha dicho o hecho. El afligido Job se queja de los justos que se dan a la reprensión (Job 6:25–26).
En la serie de consejos pastorales sobre el trato a los diferentes componentes de la comunidad cristiana, se advierte contra el abuso de la reprensión. No se debe reprender con dureza a los ancianos ni a los jóvenes, sino exhortarles como a padres y a hermanos, respectivamente (1 Tim. 5:1), como corresponde a los que han hecho del amor y la gentileza su principio de actuación.
De Jesús se dice que reprendió a los espíritus inmundos (Mt. 17:18; Mc. 1:25; 9:25; Lc. 4:35, 41; 9:42); al viento (Mt. 8:26; Mc. 4:39; Lc. 8:24); a la fiebre (Lc. 4:39); a los discípulos (Mc. 8:33; Lc. 9:55) y a las ciudades incrédulas (Mt. 11:20), pero en este caso se usa el vb. 2008 epitimao, ἐπιτιμάω, que sign. «censurar, reconvenir, increpar»; a excepción de 2 Ti. 4:2 y Jud. 9, se halla solo en los Evangelios Sinópticos. Con ello se indica que Jesús no vence a los demonios, a las enfermedades o a la incredulidad por medio de prolijas fórmulas de conjuro, sino por el solo poder de su palabra. Lo mismo ocurre cuando increpa a la tempestad y le ordena silencio, revelando que es Señor de los elementos, que deben su origen y sostán a la palabra creadora.

