Diccionario Bíblico
Pseudoepígrafos
Letra P
Gr. pseudepígrapha, ψευδεπίγραφα, escritos cuyo título, epigraphé, ἐπιγραφή, se atribuye a un autor que no es el verdadero.
Esta designación se aplicó en los círculos protestantes a la Apócrifa, aunque hay muchos libros apócrifos que no mencionan ningún autor en su título. Algunos exegetas protestantes restringen el término pseudepígrapha a los libros de tema bíblico escritos en griego que fueron apareciendo en el mundo cultural judeo-helenístico durante los siglos inmediatos al comienzo de la Era cristiana, entre los años 150 a.C. y 100 d.C., atribuidos a los patriarcas y a los profetas, tales como el Testamento de los Doce Patriarcas, los Salmos de Salomón, el Libro de Enoc, etc.
En la Carta de Aristeas se relata la leyenda de la formación de la versión griega de la Biblia, la > Septuaginta. El autor se presenta como un alto dignatario de la corte de Egipto y como un gentil. Escribe a un amigo, Filócrates, para referirle: «El rey Ptolomeo II Filadelfo escribió al sumo sacerdote Eleazar para conseguir una traducción de la Ley de los judíos. Eleazar envió a Ptolomeo setenta y dos doctores (seis de cada tribu). Después de haber cautivado al rey con su sabiduría durante un banquete en la corte, los doctores fueron instalados en la isla de Faros, y se pusieron a trabajar. Dedicaban ocho horas diarias a ello, mientras que Demetrio de Falero, curador de la célebre biblioteca de Alejandría, consignaba por escrito la traducción de la Biblia en la que los setenta y dos doctores mostraron una total unanimidad. La tarea quedó finalizada en setenta y dos días.» Este relato es legendario. No puede provenir de un pagano, por cuanto la Ley queda muy glorificada. Es evidente que no fue redactada a principios del siglo III a.C., porque el autor comete graves errores acerca de la cronología de Ptolomeo II. Los detalles que da acerca de Palestina permiten llegar a la conjetura de que escribió alrededor del año 100 a.C., antes de Filón y Josefo, que se hicieron eco de esta leyenda.
Los Salmos de Salomón están redactados según las reglas del paralelismo hebreo. Parece que deben ser atribuidos a un mismo poeta. Su celo por la Ley y su actitud hostil hacia la dinastía de los > Asmoneos, así como sus esperanzas mesiánicas, permiten ver en él a un miembro de los > hasidim, un grupo fervorosamente religioso anterior a los fariseos y semejante a ellos. La evidencia interna muestra que el autor no tenía la intención de hacer pasar sus poemas como escritos por Salomón. Este nombre fue añadido posteriormente. El motivo que le impulsó a escribir fue la brutal profanación del Templo por parte de Pompeyo en el año 63 a.C.

