Diccionario Bíblico
PROCLAMAR
Letra P
Heb. 7121 qará, קרא = «llamar, gritar, invitar, promulgar»; asirio qaru; gr. 2784 kerysso, κηρύσσω = «proclamar» (Mt. 10:27; Lc. 12:3); lat. proclamare = «clamar, llamar, gritar». Publicar en alta voz una cosa, gral. asociada a un sentimiento de afecto o júbilo (cf. Sal. 26:7). Tal fue el caso el endemoniado gadareno, que «comenzó a proclamar en Decápolis cuán grandes cosas Jesús había hecho por él» (Mc. 5:20; cf. 1:45).
También denota la declaración solemne al comienzo de un reinado (Jue. 9:16; 1 Cro. 12:31, 38). Los encargados de comunicar las proclamaciones reales recibían el hombre de kerozá, כְּרוֹזָא, o «heraldos» (Dan. 3:4; 5:29; cf. Jer. 34:8, 9; Jon. 3:5–7).
La proclama de la libertad ocupa el primer lugar de los anuncios proféticos y constituye una de las bendiciones del futuro mesiánico: «El Espíritu del Señor Yahvé está sobre mí, porque me ha ungido Yahvé. Me ha enviado para anunciar buenas nuevas a los pobres, para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y a los prisioneros apertura de la cárcel» (Is. 61:1; Lc. 4:18).
El verdadero israelita es aquel que proclama la libertad de su prójimo, que le rescata de la > cárcel, lo cual es considerado un acto piadoso a los ojos de Dios: «Ahora vosotros os habíais vuelto a mí y habíais hecho lo recto ante mis ojos, al proclamar libertad cada uno a su prójimo» (Jer. 34:15). Si esto no ocurre, la proclama revierte contra sus transgresores: «Por tanto, así ha dicho Yahvé: vosotros no me habéis obedecido en proclamar cada uno libertad a su hermano, y cada uno a su prójimo. He aquí, dice Yahvé, yo os proclamo libertad para la espada, para la peste y para el hambre» (v. 17).
El cristiano es llamado a proclamar el Evangelio en todo lugar y en todo tiempo, como una noticia de gran gozo y alegría, en cuanto mensaje de liberación (Mt. 10:27; Lc. 12:3); el apóstol Pablo exhorta a los cristianos a calzarse los pies para proclamar el Evangelio de paz (Ef. 6:15). Véase MISIÓN, PREDICAR.

