Diccionario Bíblico

PRESBÍTERO

Letra P

Gr. 4245 presbýteros, πρεσβύτερος, título de un oficio o dignidad de la sinagoga judía, correspondiente al heb. 2205 zaqén, זָקֵן = «anciano»; se introdujo en la Iglesia cristiana para designar el oficio o ministerio pastoral y docente de los responsables de cada congregación.
Los «ancianos» de las sinagogas ern elegidos entre los miembros más insignes de la comunidad, que componían su consejo gobernante. Esta costumbre fue imitada por los apóstoles en la primera comunidad cristiana de Jerusalén y llevada, como una consecuencia lógica de la unidad de la Iglesia, al campo misionero. Pablo y Bernabé designaron presbíteros en las recién fundadas iglesias para que cuidaran de ellas en su ausencia y en su lugar. Para ello hicieron uso de su autoridad como apóstoles y fundadores, pero probablemente no elegirían a nadie sin tener en cuenta la opinión de los fieles (cf. Hch. 6:3). Aunque no siempre se menciona la > «imposición de manos», a juzgar por el contexto general del NT, solía practicarse en ocasiones semejantes.
Todos los comentaristas están de acuerdo en destacar la dificultad y hasta la imposibilidad de distinguir en los textos del NT entre «presbíteros», presbýteroi, πρεσβύτεροι, y «obispos», epískopoi, ἐπίσκοποι, usados indiscriminadamente como sinónimos o equivalentes. Por ej., se dice que desde Mileto Pablo hizo llamar a los ancianos o presbíteros, presbýteroi, πρεσβύτεροι, de la Iglesia de Éfeso (Hch. 20:17), a los que se refiere después como obispos, epískopoi, ἐπίσκοποι, que el Espíritu Santo ha puesto para pastorear la Iglesia del Señor (v. 28; cf. Tit. 1:5, 7). Es evidente que el término «obispos» se aplica en la misma ocasión a las mismas personas designadas como «presbíteros». Tampoco se puede hablar de la existencia de un «obispo» superior al resto.
Merece la pena subrayar que ambos títulos proceden de la vida cotidiana o, al menos, no tienen su origen en el culto, a diferencia de la palabra «sacerdote», que no se utiliza en el NT para designar ningún ministerio dentro de la Iglesia. El presbítero era una especie de «supervisor». El apóstol Pedro dice al escribir a los judios conversos: «A los ancianos entre vosotros les exhorto, yo anciano también con ellos [ho sympresbýteros, ὁ συμπρεσβύτερος], testigo de los sufrimientos de Cristo y también participante de la gloria que ha de ser revelada: «Apacentad el rebaño de Dios que está entre vosotros, teniendo cuidado [episkopuntes, ἐπισκοποῦντες, lit. «siendo obispos»] de ella, no por la fuerza, sino de buena voluntad según Dios» (1 Pd. 5:1, 2).
La identidad entre presbíteros y obispos en el NT fue reconocida por los primeros intérpretes cristianos, como Jerónimo, Juan Crisóstomo y Teodoreto. Clemente, obispo de Roma, en su primera epístola a los corintios dice que los apóstoles, en las iglesias recientemente fundadas, «designaron a las primicias [es decir, primeros convertidos], una vez hubieron sido probados por el Espíritu, para que fueran obispos y diáconos [episkopûn kaí diakonûn, ἐπισκοποῦν καὶ διακονοῦν] de los que creyeran» (cap. 42). Aquí omite a los presbíteros, presbýteroi, πρεσβύτεροι, igual que hace Pablo en Filp. 1:1, por la simple razón de que son idénticos a los obispos, epískopoi, ἐπίσκοποι; mientras que, por el contrario, en el cap. 57 Clemente ordena: «someteos a los presbíteros y recibid disciplina para arrepentimiento», sin mencionar a los obispos. Véase ANCIANO, OBISPO, PASTOR.