Diccionario Bíblico

Posada

Letra P

Heb. 4411 malón, מָלֹון = «hospedaje», albergue o campamento caravanero; gr. 3578 xenía, ξενία = «hospitalidad, recibimiento considerado, hospedaje», por metonimia, lugar de hospedaje, alojamiento o posada (Hch. 28:23); 2646 katályma, κατάλυμα, «albergue, alojamiento, aposento, mesón» (Lc. 2:7); 3829 pandokheîon, πανδοχεῖον, «mesón, posada» (Lc. 10:34).
Las posadas o mesones en sentido moderno eran desconocidas en el Antiguo Oriente; el viajero tenía que buscarse su propio refugio a lo largo del camino, a la sombra de un árbol, cerca de un arroyo, o en las cuevas y grietas de las montañas que le salieran al paso. Ir de viaje siempre era una empresa arriesgada, y por esta razón acoger al caminante y ofrecerle hospitalidad era casi un deber religioso.
Desde muy temprano, ciertos lugares, especialmente los situados junto a una fuente de agua, pozo o manantial, sirvieron de posadas para resguardarse de los peligros de la noche y dar de comer a los animales. Se hace referencia a ellos en Gn. 42:27 y 43:21, en relación con los hijos de Jacob cuando regresaban de Egipto a Canaán. También en el caso de Moisés, se dice que mientras estaba de camino de vuelta a Egipto, en un alojamiento o malón, traducido como «posada», Yahvé le salió al encuentro y procuró matarlo debido a la incircunsión de su hijo (Ex. 4:24). Se trataría de algún khan o puesto caravanero, próximo a un manantial o pozo de agua, frecuentado por madianitas e ismaelitas.
Con el aumento posterior del > comercio se fueron habilitando lugares más permanentes y apropiados para hospedar a los viajeros a lo largo de los caminos reales y de las rutas comerciales (Jer. 9:2) y, en casos de necesidad, atender a los enfermos y heridos (cf. Lc. 10:34).
El mesón, gr. katályma, κατάλυμα, mencionado en Lc. 2:7, era el khan existente en todas las localidades de alguna importancia para alojamiento de los forasteros, que en las festividades se volvía insuficiente, como tuvieron que experimentar José y María; mientran que el mesón, gr. pandokheîon, Trav8oX€i`ov, de Lc. 10:34 prob. había pequeñas estancias para reposar durante un tiempo, atendiendo las necesidades de los viajeros. En uno de estos mesones o posadas mandó Jesús preparar una habitación en la que comer la Pascua con su discípulos (Mc. 14:14; Lc. 22:11).
Los khan turcos o puestos caravaneros, probablemente son el equivalente de algunas «posadas» y «mesones» de los tiempos del NT. El edificio para las caravanas es grande, y por lo general se localiza dentro de la ciudad, aunque algunas veces sirve de abrigo en el desierto. El patio de este edificio sirve para desmontar o descargar los animales, mientras los viajeros son acomodados en los altos. El mesón turco es un lugar más pequeño que tiene los mismos usos, pero está localizado en una aldea. La mayoría de ellos son de un solo piso, donde los viajeros duermen cerca de los animales. Muchas de estas posadas orientales no tienen muebles, ni mesonero, ni alimento, ya sea para los hombres o para los animales. Al viajero en estas condiciones se le provee solo de techo, y él mismo debe buscarse todo lo demás. Cuando el mesón tiene un mesonero, vende a los viajeros café y otras provisiones; además, dispone de fuego y medios por los cuales estos pueden cocinar su propia comida. También provee de forraje para los animales. Cuando el mesón está en un centro importante, en un cruce de caminos, de tal manera que las caravanas se juntan allí, puede venir a ser un lugar de reunión pública y de negocios, con bazares y mercados próximos con gran variedad de productos de todas las procedencias. Véase HOSPITALIDAD.