Diccionario Bíblico

PENITENCIA

Letra P

Traducción latina del gr. metánoia, μετάνοια, equivalente del heb. nijam, נחם = «sentir disgusto, lamentarse», ocurre unas 35 veces en el AT. Este vb. viene a ser la pasiva de 5162 najam, נחם = «consolar», con lo que nijam entraña la idea aparentemente extraña de consolarse. Pero la palabra «consuelo» significa en su sentido original apoyo y aliento, tanto como consolación. El hecho de ser consolado involucra frecuentemente tanto una confirmación del curso recto como el abandono de un curso antiguo.
Cuando el heb. del AT expresa la idea del arrepentimiento del ser humano, no suele utilizar el vb. nijam, sino el vb. 7725 shub, שׁוב = «volverse», que de más de las mil veces que aparece, unas 150 reviste un sentido religioso. En el gr. del NT, así como en los LXX, hallamos el sust. 3341 metánoia, μετάνοια, y los vbs. 3340 metanoeo, μετανοέω, y 3338 metamélomai, μεταμέλομαι, como equivalentes del heb. nijam. Metánoia ocurre 22 veces en el NT y significa un «cambio de mentalidad», no solo en la forma de pensar, sino también de sentir, de amar y de comprometerse para bien. El mismo sentido tiene, casi siempre, el vb. metanoeo, que ocurre 34 veces en el NT. En cambio, metamélomai, que ocurre 6 veces en el NT, significa «sentir pesar, lamentar, remorderse, volverse atrás»; p.ej., Judas en Mt. 27:3 devolvió las treinta piezas de plata, no arrepentido, sino remordido (gr. metameletheîs).
La metánoia es un tema preponderante en la predicación de Juan el Bautista (cf. Mt. 3:4, 6, 8; Mc. 1:4) y del Señor Jesús (Mc. 1:15). A ella son llamados los pecadores, no los justos (cf. Mt. 9:13; Mc. 2:17; Lc. 5:32). Entra, como necesario ingrediente, en el mensaje de la predicación del Evangelio (cf. Lc. 24:44–49). Los apóstoles cumplieron fielmente este mandato del Señor (cf. Hch. 2:38; 3:19; 17:30; 20:21).
Erasmo defendió la teoría de que la palabra latina penitencia como traducción de metánoia era un barbarismo y un solecismo. En su lugar propuso la palabra latina resipiscentia, «cambio de mente, arrepentimiento», que corresponde al gr. metameleía, μεταμελεία, adoptada anteriormente por Lactancio. Del Conciio de Trento (Sesión 14, cap. I–IV) deriva esencialmente el concepto de penitencia como dolor y aborrecimiento del pecado, con un deseo de reparación del mal cometido y un propósito de no volver a hacerlo. Véase ARREPENTIMIENTO, CONVERSIÓN.