Diccionario Bíblico

PECHO

Letra P

Heb. 7699 shad, שַׁד, o shod, שֹׁד, «pecho», de una mujer o animal, porque sobresale; 2373 jazeh, חָזֶה = «pecho» o parte frontal de un animal (Ex. 29:26, 27; Lv. 7:30, 31; 9:20, 21); gr. 4738 stethos, στήθος, como en heb., denota aquello que sobresale, y se emplea en expresiones de aflicción (Lc. 18:13; 23:48), para decir que Juan se reclinó sobre el pecho de Jesús (Jn. 13:25; 21:20), e incluso para hablar del pecho de los ángeles (Ap. 15:6); 3149 mastós, μαστός = «pecho», prop. femenino, utilizado en pl.: «Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que mamaste» (Lc. 11:27; 23:29; Ap. 1:13).
El pecho siempre ha sido considerado una de las partes más atractivas de la mujeres, especialmente en Oriente, donde, debido al clima caluroso, suele mostrarse más que en los países fríos. Golpearse el pecho es una muestra de dolor y angustia (Is. 32:12; Nah. 2:7, Lc. 18:13; 23:48). La expresión «tomarse algo a pecho» indicaba, como en nuestro idioma, considerar algo muy en serio (1 Sam. 21:12; 2 Sam. 13:20); por el contrario, no tomar algo a pecho era considerado una falta muy grave (Is 57:1; Jer 12:11; Mal 2:2).
El pecho de los animales, heb. jazeh, חָזֶה, era una de las partes reservadas a los sacerdotes cuando se ofrecía en sacrificio (Lv. 7:31, 34; 8:29; 10:14; Nm. 6:20; 18:18). Según la legislación levítica, el pecho tenía que ser mecido delante de Yahvé (Lv. 7:30), se supone que por el sentido simbólico de ofrecer a Dios lo que nosotros entendemos por corazón. Por otra parte, no podía comerse ningún animal que se desplazara sobre su pecho (Lv. 11:42). La maldición de la serpiente que hizo pecar a Adán y Evá consistió precisamente en andar sobre el pecho (Gn. 3:14). Véase OFRENDA.