Diccionario Bíblico
Patio
Letra P
Heb. 2691 jatser, חָצֵר = «patio, recinto» encerrado por una cerca o rodeado con paredes; gr. 833 aulé, αὐλή, prim. un espacio no cubierto alrededor de una casa, cerrado por un muro, donde estaban los establos. Más tarde designaba el patio interior de una casa en comunicación directa con las habitaciones.
En el AT indica los > atrios del Tabernáculo y del Templo; en este sentido se encuentra en el NT en Ap. 11:2; pero por lo común hace referencia a los patios de las casas, que en el caso de los adinerados, tenían por lo general dos, uno exterior, entre la puerta y la calle, llamado el proaulion, o «entrada» (Mc. 14:68), y otro interior, rodeado por las habitaciones o aposentos de la vivienda (Mt. 26:69; Mc. 14:66; Lc. 22:55; Mt. 26:3, 58).
El patio es una parte importante de la casa en los países orientales, pues permite realizar actividades al aire libre en los meses de calor, cubierto a veces por un toldo o una cubierta de juncos o cañas. Era el lugar ideal para ofrecer comidas a un número relativamente elevado de convidados. Sin duda alguna, Jesús fue invitado a participar de comidas que se servían en patios abiertos. En invierno, los patios pueden utilizarse para hacer lumbre. Esta práctica se ilustra con la experiencia de Simón Pedro al negar a Jesús. Había un fuego en el patio de la casa del sumo pontífice donde Jesús estaba siendo juzgado. «Estaban en pie los siervos y los ministros que habían allegado las ascuas; porque hacía frío y calentábanse; y estaba también con ellos Pedro en pie, calentándose» (Jn. 18:18).
Por lo general, los patios se aprovechan para plantar árboles frutales y reates de flores. El salmista se refiere a esta práctica con las palabras: «mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios» (Sal. 52:8). Otra vez dice: «Plantados en la casa de Yahvé nuestro Dios florecerán» (Sal. 92:13). Ilustra la verdad divina al referirse a árboles plantados en los patios de las casas. Nunca se plantaron árboles en los patios del Templo.
El patio se complementa además con un > pozo excavado en el suelo o con > una cisterna para el agua de lluvia. Cuando las cisternas estaban secas, eran muy buenos escondrijos. Cuando la boca de la cisterna está al nivel del terreno, es fácil cubrirla con alguna manta, y luego esparcir el grano encima, de forma que puede pasar inadvertida (2 Sam. 17:18, 19).
En los patios señoriales y palaciegos había además una piscina para bañarse. Desde el terrado o azotea de su palacio, David vio a > Betsabé tomando un baño (2 Sam. 11:2), dando por supuesto que ella estaba en el patio interior de su casa, invisible a ojos extraños, pero accesible desde un edificio más alto. Véase ATRIO, CASA, PRETORIO.

