Diccionario Bíblico

OREJA

Letra O

Heb. 241 ozén, אֹזֶן = «oído, oreja», gr. 3775 us, οὖς, «oreja», diminutivo otíon, ὀτίον, pero sin hacer alusión al tamaño, según la tendencia del habla diaria a aplicar formas diminutivas a la mayoría de las partes del cuerpo. Órgano de la audición. Además de los adornos comunes que en todas las culturas se cuelgan de las orejas, sobre ellas se realizaban ciertos actos simbólicos. Los sacerdotes tenían que poner sangre sobre el lóbulo de su oreja derecha en la ceremonia de consagración (Lv. 8:23). Cuando un siervo, cuyo plazo de labores había expirado, prefería quedarse con su señor, diciendo: «Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre», su oreja era horadada con una lezna junto a la puerta, expresando así su compromiso voluntario de permanecer como propiedad de su amo (Ex. 21:5, 6; Dt. 15:17), pues el oído implica escuchar y cumplir las órdenes recibidas, y está íntimamente relacionado con el concepto de obediencia.
En ocasiones, a los prisioneros de guerra se les cortaban las orejas y la nariz como una señal de vergüenza (Ez. 23:25). Tales mutilaciones han persistido hasta nuestros días en muchos enfrentamientos armados. El día que Jesús fue prendido, el apóstol Pedro sacó su espada y cortó la oreja de > Malco (Mt. 26:51; Mc. 14:47; Lc. 22:51; Jn. 18:10, 26), acción reprendida y subsanada por el Señor.